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De cómo el Plan Bolonia afecta a los Masters en PRL

Carlos Martinez
1 de Diciembre de 2009
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bolognaComo muchos sabéis, en la mayoría de las Comunidades Autónomas y siguiendo lo establecido en la disposición transitoria tercera del Reglamento de los Servicios de Prevención, ya se ha producido el traspaso de competencias de la formación de los Técnicos Superiores en Prevención de Riesgos Laborales de la Autoridad Laboral a la Universidad.
 
De esta manera, ya existen distintas Universidades que están ofreciendo los Másteres Oficiales Universitarios en Prevención de Riesgos Laborales conforme al Plan Bolonia con 60 ECTS.
 
Este nuevo título tiene como principales ventajas:
 
• Poseer una Titulación Universitaria Oficial de Posgrado del Ministerio de Educación.
• Tener un título reconocido a nivel europeo ya que los Másteres cumplen con todos los requisitos del Plan Bolonia.
• Acceder al Doctorado en Prevención de Riesgos Laborales directamente, sin necesidad de realizar los cursos de doctorando que se realizaban antiguamente.
• Para los titulados medios (Ingenieros técnicos o diplomados) supone acceder a una titulación superior universitaria, equiparable académicamente a una Licenciatura.

Igualmente, algunas Universidades como San Pablo CEU, abren la posibilidad de que aquellos alumnos que tengan realizado el antiguo Master Prevención Riesgos Laborales autorizado por la Autoridad Laboral) puedan solicitar la posibilidad de convalidar sus titulaciones por la Universitaria; de esta forma un Técnico Superior de Prevención de Riesgos Laborales con las tres especialidades, puede convalidar 45 de los 60 créditos ECTS. Por lo que, con un pequeño esfuerzo, obtendremos una titulación con todas las ventajas anteriormente mencionadas.

Atención, es muy importante tener en cuenta que el Master Universitario sea oficial, no serán válidos los títulos propios de las Universidades.

Construcción sin riesgos

Carlos Martinez
10 de Noviembre de 2009
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Los riesgos laborales en la construcción se han convertido en un tema de pujante actualidad. Hasta la entrada en vigor del Real Decreto 1627/97 eran pocos los técnicos que se dedicaban a este asunto y tenían una clara idea de las nuevas obligaciones que se avecinaban. En principio, el título mismo ya representó una confusión: “Seguridad y Salud en las obras de Construcción”, ya que se pensó que solo afectaba a las tareas de edificación y no a las de construcción en general, entre las que se encuentran todas las obras de ingeniería y obra civil.

El técnico, antes de aceptar o asumir la responsabilidad de Coordinador, debería conocer técnicas en Prevención de Riesgos Laborales

En este contexto, la labor de los técnicos es fundamental para evitar los riesgos en este sector, pero ante todo y, para quitar hierro al asunto, diré que en un curso de Coordinador de Seguridad y Salud al que asistí, escuché una reflexión que me pareció fundamental para tener otro punto de vista sobre la labor que el Coordinador debe realizar: “El Coordinador de Seguridad y Salud no es el garante de la seguridad y salud de los trabajadores”.

El técnico, antes de aceptar o asumir la responsabilidad de coordinador, tendría que conocer, al igual que conoce la parte técnica como autor del proyecto, métodos de prevención de riesgos laborales. Primero, para que a la hora de llevar a cabo el proyecto pueda prever todos los casos de riesgos que pudiesen existir en la obra o instalación que se va a realizar, así como los procedimientos y medios a aplicar para evitarlos y segundo, descubrir si en ejecución existen fallos de seguridad y poder tomar medidas para prevenirlos. Para ello debería tener una formación suficiente en materia de prevención de riesgos laborales gracias a la realización del curso de Nivel Superior de Prevención o el de Coordinador de Seguridad y Salud en Obras de Construcción.

Estudio de Seguridad

En principio, al ejecutar un proyecto de una obra, tenemos la obligación de emprender un Estudio de seguridad y salud o un Estudio básico. Los supuestos para hacer uno u otro, según el art. 4 del anteriormente mencionado Real Decreto, suelen aplicarse correctamente aunque, por lo general, solo se justifica la necesidad de elaborar el Estudio de seguridad y salud y no se entra en otros supuestos que son más restrictivos.

En fase de ejecución de la obra o instalación, para asegurar que siempre existirán las funciones básicas que desarrolla el Coordinador de seguridad y salud en Obras de Construcción, la normativa menciona que cuando no haya necesidad de nombrarle, la dirección facultativa asumirá dichas funciones. En el caso de que un ingeniero o arquitecto emprenda un proyecto con corrección técnica (dirección facultativa) y solo exista una empresa contratista, éste asumirá las funciones de Coordinador. Este último es uno de los puntos más controvertidos para los técnicos porque les otorga una responsabilidad a lo largo de la obra o instalación, que asumen como técnicos y no como prevencionistas de riesgos laborales.

Siendo o no contratados u obligados por la asunción de funciones, el técnico debe conocer perfectamente sus responsabilidades como Coordinador y delimitar el campo de actuación. Tampoco se deberá  suplir las carencias preventivas de la empresas contratistas, cuyas obligaciones vienen definidas en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.

IMF tiene en su oferta formativa cursos tanto de Coordinador como Experto en obras de Seguridad y Salud y muchos otros especializados en Prevención de Riesgos Laborales que pueden ayudar a los Coordinadores de Obra a profundizar en estas funciones.

Integración en el Trabajo

Carlos Martinez
6 de Octubre de 2009
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integración

¿Hasta qué punto un discapacitado puede realizar su tarea de forma segura? En cuanto a la prevención de riesgos laborales, ¿sería posible que desempeñara mejor su actividad si contara con las mismas posibilidades, es decir, con ayudas técnicas que los empleados no discapacitados? ¿Sería viable eliminar las barreras existentes adaptando los puestos de trabajo?

Las dificultades de las personas con discapacidad no se deben a sus propias limitaciones sino a barreras que existen en el entorno social

Cualquier persona con algún tipo de discapacidad tiene una menor habilidad para efectuar determinadas actividades, si bien, lo cierto es que estas limitaciones dependen del entorno social de la propia discapacidad y de las funciones del puesto. Así, esta persona deja de ser discapacitada o disminuye el grado cuando tiene a su disposición las condiciones adecuadas y precisas que le permiten acceder a las diferentes situaciones que se encuentra en la vida diaria de forma muy parecida a los trabajadores sin discapacidad.

Según la ultima “Encuesta sobre discapacidades, deficiencias y estado de salud” llevada a cabo por el Instituto Nacional de Estadística (INE), en España, una de cada diez personas en edad de trabajar posee una discapacidad severa o moderada. Entre ellas, un 32% de los hombres trabaja mientras que en el caso de las mujeres solamente lo hace un 23,7%.

La Ley de Prevención de Riesgos Laborales establece en su artículo 25 que el empresario deberá garantizar la protección de los trabajadores que tengan reconocida la situación de discapacidad adoptando las medidas preventivas y de protección necesarias.

Por esta razón, el empresario debería formarse con un master prevención riesgos laborales. De este modo, el empresario podrá también adoptar las medidas preventivas necesarias en su empresa, tanto para sus trabajadores con discapacidades como  para los que no sufren ningún tipo de discapacidad.

Menos barreras

En el ámbito laboral, se considera trabajador discapacitado a aquella persona que, por causa de su situación de discapacidad reconocida, muestra dificultades para desempeñar y desarrollar determinadas actividades o tareas exigidas por su puesto de trabajo, o problemas por la existencia de una serie de barreras que limitan su accesibilidad a las instalaciones de la empresa.

La realidad es que las dificultades y desventajas de las personas con discapacidad no se deben a sus propias limitaciones sino a carencias, obstáculos y barreras que existen en el entorno social.

En definitiva, las soluciones a la discapacidad se basan en apoyar, mediante ayudas técnicas y servicios especializados, la vida de las personas que las padecen para que puedan vivir e integrarse en la sociedad, haciendo su rutina diaria lo más normal posible. Esta equiparación se ha de dar en todos los ámbitos  incluido el laboral y, por ende, en el relativo a la seguridad y a la salud en el trabajo.

Los puestos tienen que adaptarse con el objeto de minimizar los obstáculos y barreras mencionadas. En la oficina habría que seguir y aplicar una serie de recomendaciones. Por ejemplo, que esté diseñada ergonómicamente de modo que se acomode al empleado de la misma forma que un martillo bien ideado se amolda a la mano del carpintero. En el caso concreto de un trabajador con discapacidad, esta ergonomía debe ser tenida en cuenta con mayor rigor, extendiendo el concepto hacia las limitaciones que comprenda cada limitación en particular.

Prevención de incendios en los garajes comunitarios

Carlos Martinez
18 de Septiembre de 2009
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garajes

Un incendio imprevisto en cualquier lugar siempre es peligroso, a veces incluso puede resultar mortal, pero los incendios pueden causar a menudo muchos más estragos y ser todavía más peligrosos cuando se producen en un garaje comunitario, pues de una forma u otra afecta a la seguridad de la comunidad.

Hay que tener en cuenta que los incendios que se declaran en un garaje, habitualmente tardan más tiempo en ser detectados que los que se declaran en el hogar, además de ser más violentos y propagarse con más rapidez.

Es importante recordar que una simple chispa en un garaje puede producir una explosión que destroce parte de la comunidad, por lo que se debe ser especialmente cuidadosos con los materiales y líquidos que se almacenan allí evitando aquellos productos corrosivos y fácilmente inflamables.

Si bien es verdad que es mejor almacenar estos productos en los garajes que en casa, el almacenamiento debe hacerse de forma adecuada.

Líquidos inflamables

Es importante que la comunidad prohíba o restrinja al máximo el almacenamiento de estos materiales (gasolina, aceites, pinturas, bombonas de butano, etc.) en las inmediaciones de los coches.

Si, finalmente, la comunidad decide permitir su almacenamiento, debe de hacerse lejos de los coches, calentadores y, en general, de todo aquello que pueda desprender calor.

En los garajes debe prohibirse fumar, pues no hay que olvidar que millones de incendios se producen por una cerilla o un cigarro mal apagado.

Otro foco que puede dar lugar a la iniciación de fuego, es la instalación eléctrica. Hay que revisarla de acuerdo con lo establecido en la legislación y estar especialmente atento a cualquier deterioro que sufra. Siempre debe estar el cuadro eléctrico cerrado y señalizado.

Por último, existe la tendencia a colocar bombillas con mayor potencia de la recomendada, pero se correo el riesgo de comenzar un fuego eléctrico.

Desorden

Una de las tareas más sencillas que se deben tener en cuenta a la hora de prevenir un incendio en un garaje comunitario es mantener el orden y la limpieza. Bajo ningún concepto se debe almacenar basura o cartones, pues la basura está llena de productos inflamables y fáciles de prender.

También hay que asegurarse de que el garaje cuenta con las instalaciones de protección contra incendios adecuadas, de acuerdo con la normativa vigente. Así, por ejemplo, los extintores tienen que ser revisados periódicamente, al igual que los rociadores, detectores, etc. Estos medios de extinción siempre deben estar accesibles, libres de obstáculos y fáciles de localizar.

Gases

El monóxido de carbono es un gas mortífero que se encuentra habitualmente en los garajes. Es fundamental estar seguros de que los detectores instalados en las instalaciones funcionan correctamente, pasando las revisiones legales que marca la normativa.

Asimismo, los garajes tienen que estar tan ventilados como sea posible. Nunca se deben dejar los coches en marcha dentro de los garajes, ya que los coches emiten CO2 y si las puertas del garaje están cerradas, las personas pueden asfixiarse en un periodo corto de tiempo, provocándoles graves secuelas e , incluso, la muerte.

Por último, conviene también recordar que no se deben usar generadores eléctricos dentro de los garajes ya que estos producen altos niveles de monóxido de carbono.

La prevención de incendios en los garajes es fundamental, ya que son instalaciones que requieren unas precauciones y un mantenimiento adecuados para evitar desgracias personales y materiales.

Precauciones y prevenciones a tener en cuenta para evitar incendios en los garajes

  • Hay que ser especialmente cuidadosos con los materiales y líquidos que se almacenan en el garaje evitando aquellos productos corrosivos y fácilmente inflamables.
  • La instalación eléctrica debe revisarse de acuerdo con lo establecido en la legislación.
  • No deben almacenarse basuras o cartones.
  • Deben contar con extintores, rociadores, detectores, etc.
  • Los garajes tienen que estar bien ventilados. Nunca se deben dejar los coches en marcha dentro de los garajes, porque emiten monóxido de carbono y las personas pueden asfixiarse en un corto periodo de tiempo y morir.
  • En los garajes, debe prohibirse fumar, pues muchos incendios se producen por una cerilla o un cigarrillo mal apagado.

La Tarjeta Profesional de la Construcción reducirá la siniestralidad laboral en el sector

Carlos Martinez
25 de Agosto de 2009
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tarjeta de la construcción  

La siniestralidad laboral es una de las asignaturas pendientes en el sector de la construcción.

Para paliar esta situación el sector cuenta con la Tarjeta Profesional de la Construcción (TPC) con la que se intentará que se reduzca la accidentalidad laboral en la construcción, ya que exige como requisito imprescindible que cada trabajador tenga formación en materia de prevención de riesgos laborales, según lo previsto en el IV Convenio Colectivo General del Sector de la Construcción.

Esta tarjeta caduca a los cinco años de su emisión y, transcurrido dicho plazo, el titular podrá renovar su tarjeta siempre que acredite, al menos, treinta días de alta en empresas encuadradas en el ámbito de aplicación del Convenio General del sector de la construcción en el periodo de doce meses inmediatamente anterior a la solicitud de renovación.

¿Cómo obtener la TPC?

Los trabajadores del sector de la construcción que deseen obtener esta tarjeta deberán tener formación inicial en materia de prevención de riesgos laborales, de acuerdo con lo previsto en el Convenio Colectivo General del Sector de la Construcción.

También podrán obtener la Tarjeta Profesional de la Construcción los trabajadores que:

-Se encuentren en alta o en situación de incapacidad transitoria, que presten sus servicios en empresas encuadradas en el ámbito de aplicación del Convenio Colectivo General del Sector de la Construcción.

-Se encuentren en situación de desempleo siempre que tengan acreditados, al menos, treinta días de alta en empresas encuadradas en el ámbito de aplicación del Convenio Colectivo General del Sector de la Construcción en el periodo de doce meses inmediatamente anterior a la solicitud.

Si por el contrario, desea una más amplia formación en riesgos laborales, siempre se recomienda una especialización con un Máster en Prevención de Riesgos Laborales.