¿Los coches del futuro serán eléctricos?
Jose Javier Alonso
8 de Octubre de 2009
El Gobierno español apuesta por la introducción de vehículos eléctricos en la sociedad actual. Para ello pretende introducir en tan solo dos años más de dos mil vehículos eléctricos de diversos tipos (turismos, furgonetas, motocicletas, etc.), y así sustituir el mismo número de ellos que se encuentran funcionando con gasolina y gasóleo. Éste es el objetivo del denominado PLAN MOVELE (Plan de Movilidad Eléctrica).
Uno de los pilares más destacados en la actual política energética nacional es la introducción de vehículos eléctricos en el parque automovilístico español, e ir sustituyendo de manera paulatina los vehículos que funcionan con gasolina y gasóleo, con el fin de demostrar la viabilidad técnica y ambiental de esta alternativa.
Dada su condición de novedad y el coste económico de estos nuevos vehículos, se han establecido una serie de ayudas directas por parte de las administraciones públicas, canalizadas a través del IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía), para incentivar su uso en un colectivo amplio de empresas, instituciones y particulares.
Los coches eléctricos no vienen solos, ya que es preciso una red de puntos de recarga lo suficientemente amplia como para que su implantación sea fructífera. El inicio de esto va a tener lugar en tres de las ciudades españolas más importantes, Madrid, Barcelona y Sevilla, donde se instalarán un total de 546 estaciones.
Las ventajas de este proyecto son indiscutibles, desde el punto de vista económico, energético y ambiental, destacando un ahorro energético anual de 2.772 toneladas equivalentes de petróleo y unas emisiones de dióxido de carbono no emitidas de 4.471 toneladas.
Inicialmente, el uso de este tipo de vehículos tendrá lugar en entornos urbanos de grandes ciudades, por ejemplo, para llevar a cabo la limpieza viaria y la recogida de residuos sólidos urbanos en Barcelona. Un sector que también tendrá un enorme potencial es el de los taxis y el de los servicios públicos, como los de emergencia (policía nacional y local, ambulancias, etc.), cuya actividad se circunscribe al ámbito urbano.
La autonomía de estos vehículos en la actualidad es muy limitada, por lo que no se pueden recorrer grandes distancias sin recargar. Los fabricantes tienen todavía una tarea muy importante que realizar a corto y medio plazo, y es la de incrementar dicha capacidad de funcionamiento. Es por ello por lo que aún no son vehículos que nos podamos encontrar en nuestras autovías y autopistas.
Al utilizar electricidad para su funcionamiento y al estar distribuidos los puntos de recarga de manera atomizada, se abre un abanico amplio para el uso de las energías renovables, que tienen el carácter distribuido, frente las energías convencionales que lo tienen centralizado. Energías como la solar fotovoltaica, la minieólica, las instalaciones de microcogeneración y las pilas de combustible, tendrán la capacidad de generar electricidad para los vehículos del mañana.
¿EL FUTURO DEL TRANSPORTE ESTÁ EN EL ENCHUFE? el tiempo lo determinará.
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