Entradas con la etiqueta ‘Ampliación de tareas’


Cómo optimizar el capital humano: ampliación de tareas

Belen Arcones
2 de Noviembre de 2010
No Gravatar

La ampliación de tareas consiste en agrupar en un mismo puesto de trabajo varias tareas hasta entonces disgregadas; por ejemplo, en una cadena de montaje de aparatos eléctricos, el trabajador lleva a cabo el montaje de cada pieza en su totalidad, realizando diferentes tareas como pueden ser las de cableado, ensamblaje, soldadura, etc.

Se trata de aunar tareas que se sitúan a un mismo nivel de complejidad y cualificación. En general, suelen ser labores bastante sencillas y que no exigen demasiada competencia técnica o profesional por parte de quienes las ejecutan. Respecto de lo que puede ser la definición de puestos de trabajo en términos de tareas aisladas, simples y muy repetitivas, la ampliación de tareas supone una serie de ventajas: contribuye a reducir la monotonía y, sobre todo, confiere al puesto de trabajo una cierta unidad, dentro de la cual el trabajador puede organizar mejor el flujo y la cadencia de su actividad.

Es evidente que se trata de una suma de tareas, cuya naturaleza sigue siendo la misma que antes. En principio, si las tareas son simples, repetitivas y poco cualificadas, el hecho de que se las acumule en un mismo puesto de trabajo no tiene por qué dar como resultado un conjunto de nivel muy diferente.

La ampliación supone una redistribución de las tareas entre tales puestos, de manera que en cada uno de ellos sea mayor la variedad de tareas, sin que ello comporte un aumento de la carga de trabajo desde el punto de vista cuantitativo.

Si realizamos una ampliación de tareas correctamente, puede tener efectos positivos sobre la satisfacción de la persona y su grado de compromiso con el trabajo. La ampliación se basa en la idea de que cuanto más extenso sea el trabajo, más intrínsecamente satisfactorio será, siempre y cuando no suponga una mayor fatiga.

De esta manera, se combinan en un puesto de trabajo tareas de la misma naturaleza, por ejemplo: un trabajador que realiza su labor en una cadena de montaje poniendo tacones a los zapatos podría igualmente poner suelas. De este modo, las tareas son variadas pero no difieren cualitativamente entre sí, lo que creará bienestar en el trabajador.

Estas mejoras pueden ocasionar al principio reticencias, ya que son vistas como un cambio que puede conllevar un incremento de la cantidad de trabajo y un decremento de la plantilla. Si esto es así, quiere decir que el objetivo de la empresa no es mejorar el contenido del puesto de trabajo, sino reducir plantilla y, por tanto, no será un cambio organizativo, sino estructural. Estas situaciones requieren tratarse de manera específica.

Los cambios organizativos requieren la participación del personal, y la empresa ha de ser clara informando acerca de sus objetivos. Si no es así, se reducen las probabilidades de éxito de tales cambios. Además, la ampliación del contenido de puestos de trabajo no tiene que comportar una mayor carga de trabajo.

Puede plantearse una ampliación de tareas cuando existen, por ejemplo, tres puestos de trabajo con tareas de muy pobre contenido y que tienen relación entre sí, combinando estas tareas en cada uno de los puestos. La ampliación de tareas daría lugar a una mayor variedad en el trabajo de cada puesto; es decir, puestos con mayor contenido que dan lugar a una mayor satisfacción del trabajador.

No olvidemos que la escasa variedad de tareas y las tareas de bajo contenido pueden despertar sentimientos de monotonía y aburrimiento.

Rotación, ampliación y enriquecimiento de tareas

Belen Arcones
12 de Agosto de 2010
No Gravatar

Con el fin de humanizar el trabajo han surgido distintas corrientes que buscan una correspondencia entre las tareas y la dinámica de las aptitudes y aspiraciones de los trabajadores.

No existe un sistema único para cambiar y adaptar el contenido de los puestos de trabajo a las personas que los desempeñan. Dentro de los sistemas existentes que se han puesto en marcha para combatir la falta de variedad en el trabajo y los consiguientes sentimientos negativos de aburrimiento y monotonía que ella comporta, destacamos:

 La ampliación de tareas

  • El enriquecimiento del contenido del puesto de trabajo
  • La rotación de puestos

Como se establece en la NTP 444 del INSHT una de las claves de la satisfacción laboral según diversos estudios realizados sobre la satisfacción, el rendimiento y la variedad de tareas, se encuentra en el contenido del trabajo. Normalmente, se considera que cuanta mayor cualificación requiere el puesto de trabajo, mayores son los niveles de satisfacción en el trabajador. Sin embargo, la percepción que cada uno tiene sobre su trabajo es la que determina las sensaciones positivas o negativas hacia el mismo.

Es decir, la percepción de variedad en el trabajo, de autonomía y de aplicación y desarrollo de las propias habilidades y aptitudes, influyen en la satisfacción con el trabajo y en la actitud del trabajador.

 Por lo tanto, se deduce que la motivación de los trabajadores está relacionada con:

  • La variedad de la tarea
  • El sentimiento de autonomía personal
  • La identidad con la tarea

Por otro lado, existen condiciones que favorecen una mayor motivación interna de los trabajadores:
 

  • Conocer los resultados del propio trabajo.
  • Percibir que la ejecución y el resultado final de un trabajo dependen de la iniciativa del trabajador.
  • Percibir el puesto de trabajo como significativo, útil e importante.

En la percepción de utilidad e importancia del trabajo influyen las capacidades y habilidades necesarias para su desempeño, la realización de unidades de trabajo completas y la importancia de las tareas realizadas. La autonomía y la independencia de la persona para planificar y realizar el trabajo afecta a su sentimiento de responsabilidad sobre los resultados conseguidos.

Es importante resaltar que, la información que el trabajador posea sobre el grado de eficacia en el desarrollo del trabajo contribuye al conocimiento de los resultados del propio trabajo y a la satisfacción del trabajador.

Otro aspecto importante es la subjetividad individual. Normalmente, las personas tienen necesidad de poner en marcha sus capacidades y habilidades en el trabajo. No obstante, existen personas que no desean complicarse la vida, para las cuales un crecimiento del contenido de su puesto de trabajo puede representar una sobre exigencia que no quieren asumir. Esto plantea dificultades a tener en cuenta si no se quieren aumentar los problemas que cualquier cambio puede conllevar. La organización de las tareas debería fomentar la competencia y el control de la persona en su puesto de trabajo, lo cual le haría calificar el mismo como deseable.

Es importante que todo proceso de cambio dentro de la empresa debe contar con la participación de los trabajadores. Si esto no se produce, difícilmente el proceso llegará a buen término. El personal no se sentirá parte integrante del cambio y podrá presentar una fuerte resistencia. Además, se perderá una fuente de información muy necesaria como son las experiencias y las preferencias individuales antes mencionadas, o características de las tareas que pueden pasar desapercibidas para las personas que no están directamente asignadas a los puestos.

El planteamiento de las modificaciones del contenido de los puestos de trabajo siempre debe apoyarse en políticas y programas elaborados e implantados con la participación de los trabajadores; es necesario conseguir un espíritu colaborador de todas las partes. Además, deben estudiarse y planificarse de forma coordinada todas las acciones informativas y las necesidades formativas que favorecerán el éxito del cambio. Los esfuerzos en transparencia informativa y en formación concreta se pueden ver recompensados por un fortalecimiento de la credibilidad de todas las partes, una disposición menos reticente al cambio y nuevas oportunidades de desarrollo dentro de la empresa.