Entradas con la etiqueta ‘curso prevencion riesgos laborales’


IMF ofrece a los trabajadores plazas gratuitas del master oficial en prevención

El Blog
27 de Agosto de 2010
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Si estás trabajando en alguno de los sectores que aparecen a continuación, estás de suerte, IMF ofrece cursos gratuitos oficiales para personal empleado acogido a estos convenios:

- Convenio Colectivo Nacional de empresas de Ingeniería y Oficinas de Estudios Técnicos Convenio Colectivo de Instalaciones Deportivas
- Convenio Colectivo de Contact Center
- Convenio Colectivo de Inmobiliarias
- Convenio Colectivo de prensa diaria y Convenio Colectivo de prensa no diaria
- Convenio Colectivo de Productores de Obras Audiovisuales y los Actores
- Convenio Colectivo para las empresas de Publicidad
- Convenio Colectivo de Fotografía
- Peluquería y otros tratamientos de belleza
- Convenio Colectivo de Servicios de Prevención Ajeno

Los cursos que puedes realizar son materias de nuestro Máster oficial de Prevención de Riesgos Laborales, de modo que una vez superada la evaluación* obtendrás los créditos ECTS correspondientes a dichas a materias.

• Aspectos Fundamentales de la Prevención de Riesgos Laborales (Modulo I Máster Oficial de Prevención de Riesgos Laborales)
• Técnicas Analíticas (Modulo II Máster Oficial de Prevención de Riesgos Laborales)
• Seguridad Industrial (Modulo III Máster Oficial de Prevención de Riesgos Laborales)
• Higiene Industrial (Modulo IV Máster Oficial de Prevención de Riesgos Laborales)
• Ergonomía y Psicosociología (Modulo V Máster Oficial de Prevención de Riesgos Laborales)

Si estás interesado puedes contactar con nosotros a través de la web http://www.imf-formacion.com/formacion_gratuita, en el teléfono 91 364 51 57 o vía mail a sgarcia@imf-formacion.com.

* Accederán a la evaluación los alumnos que acrediten, (con copia compulsada), su titulación universitaria (licenciatura o diplomatura) y obtendrán además un diploma de aprovechamiento

La prevención de riesgos frente al ruido en el puesto de trabajo

Carlos Martinez
23 de Agosto de 2010
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El ruido es un contaminante físico que nos acompaña en el día a día sobre todo cuando vivimos en grandes ciudades. Nos irrita, nos molesta… pero ¿qué pasa cuando este ruido se traslada también a nuestro lugar de trabajo? ¿cómo lo podemos combatir? y ¿cómo nos afecta?
El ruido se define como cualquier sonido indeseable (según la Organización Mundial de la Salud OMS).
De acuerdo con estudios realizados por el Ministerio de Trabajo, el 37% de los trabajadores indica que en su puesto de trabajo el nivel de ruido al que están expuestos es muy molesto, elevado o muy elevado. Representan el 24,8% en Industria y el 21,9% en Construcción. La diferencia por sexo también resulta muy destacable ya que los hombres están expuestos a estos niveles de ruido en un 14,2% y las mujeres en un 5,4%.

 A nivel técnico el ruido es un contaminante físico que produce una sensación auditiva considerada molesta o incómoda y que, con el paso del tiempo, y por efecto de su reiteración, puede ser perjudicial para la salud de las personas.

 El ruido puede ser un problema en muchos lugares de trabajo, no sólo en las obras de construcción y en las fábricas, sino en cualquier lugar, desde las explotaciones agrícolas a los ares, desde las escuelas hasta las salas de conciertos.

Efectos del ruido

* Efectos auditivos:

- Pérdida de la capacidad auditiva por exposiciones continuadas. Los daños en función de la gravedad son:

En la sordera transitoria o fatiga auditiva no hay aún lesión. La recuperación es casi completa al cabo de 2 h y completa a las 16 h de cesar el ruido. Mientras, la sordera permanente está producida, bien por exposiciones prolongadas a niveles elevados o bien por acumulación de fatiga auditiva sin tiempo suficiente de recuperación. Hay lesión del oído interno.

- Pérdida de la capacidad auditiva por exposiciones bruscas e intensas. Tales exposiciones pueden llegar a provocar daños fisiológicos en el sistema auditivo como la rotura del tímpano o daños en la cadena de huesecillos.

* Efectos no auditivos:

- Malestar.

- Interferencia en la comunicación.

- Pérdida de atención, de concentración y de rendimiento.

- Cuando la realización de una tarea necesita la utilización de señales acústicas, el ruido de fondo puede enmascarar estas señales o interferir con su percepción.

- El estrés y sus manifestaciones y consecuencias: cansancio crónico, insomnio, etc.

Medidas contra el ruido

Independientemente del lugar de trabajo, hay algunas medidas fundamentales que permiten evitar que los trabajadores sufran daños:

* Actuación sobre la fuente productora de ruido: el fabricante debe utilizar todos los medios disponibles para reducir el ruido al “más bajo nivel posible”, integrando este factor en el diseño, es decir, reduciendo el ruido en su fuente.

* Actuación sobre el medio de propagación: las actuaciones sobre el medio consisten, básicamente, en la interposición de materiales en la trayectoria de las ondas para frenar su camino. El método más conocido es el enclaustramiento o encerramiento en una cabina del equipo ruidoso.

* Actuación sobre el receptor. Se puede reducir el ruido en el receptor aislándolo de la zona donde se produce el ruido. El control del ruido en el propio trabajador, utilizando protección de los oídos es, desafortunadamente, la forma más habitual, pero la menos eficaz, de controlar y combatir el ruido. Obligar al trabajador a adaptarse al lugar de trabajo es siempre la forma menos conveniente de protección porque:

- El ruido sigue estando ahí, no se ha reducido.

- Si hace calor y hay humedad las orejeras hacen sudar y estar incómodo.

- Los trabajadores no pueden comunicarse entre sí ni pueden oír señales.

 * Medidas organizativas: la rotación, el establecimiento de limites a la exposición y la reubicación del puesto siempre que fuera posible.

No hay que olvidar otras medidas como:

- Información y formación: recibir información y formación que les permita comprender y afrontar los riesgos relacionados con el ruido. Esta información y formación debe abarcar: los riesgos existentes, así como las medidas adoptadas para eliminarlos o reducirlos, las mediciones de los niveles de ruido, etc.

- Reconocimientos médicos periódicos:para una pronta detección de posibles sorderas, trastornos auditivos, etc.

El valor de la asistencia jurídica en la prevención

Carlos Martinez
28 de Julio de 2010
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Más de una década después de la entrada en vigor de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales es evidente que la siniestralidad laboral sigue presente en nuestro país. En los últimos años, las autoridades parece que se han dado por enteradas del gasto que supone este fenómeno y se han sucedido las campañas en los medios tratando de promover la prevención en las empresas. En este camino, el control de la siniestralidad supondrá un mayor control de las sanciones que, de forma progresiva, se van a imponer en nuestro mercado.

Esta idea es el origen de una iniciativa que, impulsada por Carlos Martínez, jurista experto en prevención, se presenta como un despacho de abogados innovador y especializado en prevención de riesgos laborales. La clave de este proyecto se basa en que las empresas cuenten con un buen asesoramiento que les permita no sólo cumplir con la legislación vigente, sino también saber cómo afrontar una inspección de trabajo o cómo actuar ante un posible accidente laboral.

La clave: anticipación

El proyecto se basa en anticiparse a los problemas, por eso se realiza una adecuada prevención que se adelante a los contratiempos laborales vinculados de forma directa con la seguridad. La problemática de la prevención de riesgos laborales lleva implícitas muchas dudas y preguntas que plantea esta nueva situación del mercado del riesgo en nuestro país, lo que obliga a contestar y recibir ayuda profesional en esta área, más allá de los tradicionales despachos jurídicos. Esta iniciativa propone soluciones para evitar todos estos problemas legales.

Las nuevas enfermedades profesionales

Yojana Pavón
24 de Julio de 2010
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Cada vez más los médicos están empezando a acostumbrarse a recibir en su consulta médica a un tipo de paciente  que   está insatisfecho con su trabajo, maneja síntomas que ni él mismo sabe explicar, tiene problemas de insomnio, malestar  generalizado y  terror por acudir al trabajo. En España, las bajas laborales por estrés y depresión tienen un coste de 90.000 millones de euros, según el Psiquiatra Enrique  Rojas (datos de 2009) y afectan  a un 54% de la población. Estos trastornos se convierten en la principal antesala de los trastornos de depresión crónica.

 Pero  aún estas “enfermedades psicosociales” no  han sido reconocidas  dentro del listado, por lo  en lo que respecta al tipo de retribuciones de la Seguridad Social, se contabilizan como Accidentes de Trabajo. El sistema de Listas de enfermedades profesionales se inicia en España en 1936 y hasta  1961 no entra en vigor la nueva lista. En los ochenta se adapta a las exigencias taxonómicas de la Organización Internacional del Trabajo ( OIT) y en  el 2006 tenemos el último RD   que consiste en una transposición de la lista europea  (2003/670/CE) y adaptación del TRLGSS 1/1994.  (RD 1299/2006).

 Según la definición, enfermedad de trabajo es la contraída a consecuencia del trabajo ejecutado por cuenta ajena en las actividades que se especifican. La enfermedad profesional o enfermedad del trabajo se diferencia del accidente en cuanto   a que éste es un suceso imprevisto e inesperado. En cambio, la enfermedad profesional    consiste en un padecimiento que se contrae y desarrolla durante el ejercicio de la profesión. ¿Por qué entonces un cuadro sintomático de estrés  crónico  ocasionado por  el tipo de trabajo se considera  accidente laboral? Y más cuando  ese cuadro   de estrés laboral puede ocasionar patologías    psicológicas más agudas: episodios de  estrés postraumático o simplemente  desembocar en  cuadros de depresión crónica.

 Reciente mente se oye que   se  modificará y actualizará el RD 1299/2006 y que a partir del verano del 2010 entrarán  dentro del listado de enfermedades profesionales otras nuevas  de corte psicosocial, como  el estrés laboral, depresión, síndrome de Burnout, etc. ¡Ya era hora! Con esto,  se apuesta porque las condiciones de clima organizacional y  tienen una clara repercusión en  la salud laboral y por lo tanto en la productividad.

 Durante la crisis económica actual, la falta desmotivación y sobre todo las dificultades financieras han aumentado de  manera desorbitada la insatisfacción laboral y las tasas de absentismo, habiendo alcanzado ya un 10% frente a la media europea, que está alrededor del 3%. Es el momento de incluir  el factor psicosocial y humano en la concepción médica  laboral.

Prevenir la silicosis

Josefina del Prado
15 de Junio de 2010
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Suelo mirar con frecuencia las noticias relacionadas con la prevención de riesgos laborales y no dejo de asombrarme. Por ejemplo me he topado con la siguiente noticia en la dirección www.prevention-world.com: La silicosis amenaza de nuevo. Casos recientes que muestran nuevos focos de riesgo.

Es algo que no me sorprende. Durante mis visitas a empresas que trabajan con mármoles y granitos he podido comprobar que, aunque lentamente, se está empezando a adquirir conciencia del riesgo que supone el estar a diario expuestos al polvo proveniente del corte de esas piedras. Tanto los empresarios como los trabajadores empiezan a pensar que la salud es lo primero y no importa lo molesto que en un determinado momento puede llegar a ser el uso de mascarillas, si al final consigues prevenir enfermedades profesionales como la silicosis.

La aparición de esta enfermedad, como de cualquier otra enfermedad de origen profesional, es lenta, por lo que pueden estar apareciendo casos de trabajadores que llevaban tiempo trabajando en este sector sin ningún tipo de protección o sin la protección adecuada.
Pero qué decir de los trabajadores que instalan encimeras, baldosas, paredes e incluso lápidas, que puntualmente deben cortar las piezas para que encajen perfectamente, en la mayoría de los casos no se molestan en ponerse mascarilla ni ninguna protección pues se trata de un corte rápido. Esta situación producida en un caso aislado no supone nada, pero lo habitual es que esto se dé una o más veces a lo largo de la jornada laboral y en el día a día.

Según el artículo mencionado es en algunos de estos trabajadores donde se han detectado nuevos casos de silicosis, por tanto algo debemos estar haciendo mal tantos los técnicos de prevención, como los empresarios, como los propios trabajadores.

Después de casi 15 años de la entrada en vigor de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales encontrar noticias de este tipo entristecen y debemos reaccionar para que esto no suceda poniendo los medios necesarios.