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Seminario: La reforma laboral en España

Belen Solana
19 de Agosto de 2010
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La reciente reforma laboral aprobada por el Congreso de los Diputados ha marcado unos cambios que conllevan la necesidad de una actualización de los encargados de la gestión de los recursos humanos en las organizaciones.

Para explicar el alcance de estas modificaciones y profundizar en su desarrollo, IMF te propone el seminario: La reforma laboral en España y sus repercusiones en el mercado de trabajo.

Este encuentro pretende desgranar los aspectos fundamentales del Real Decreto Ley 10/2010, de medidas para la reforma del mercado de trabajo, así como las modificaciones que implica. Por supuesto, tendrá parte de enfoque práctico con la aplicación de las novedades en distintos ejercicios.

El seminario, de 10 horas de duración, tendrá lugar en Madrid los próximos 13 y 14 de septiembre en horario de 9 a 14 horas.

Si quieres consultar el programa detallado pulsa aquí.

Para más información puedes llamarnos al 91 364 51 57 o enviarnos tu consulta a grandescuentas@imf-formacion.com

Rotación, ampliación y enriquecimiento de tareas

Belen Arcones
12 de Agosto de 2010
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Con el fin de humanizar el trabajo han surgido distintas corrientes que buscan una correspondencia entre las tareas y la dinámica de las aptitudes y aspiraciones de los trabajadores.

No existe un sistema único para cambiar y adaptar el contenido de los puestos de trabajo a las personas que los desempeñan. Dentro de los sistemas existentes que se han puesto en marcha para combatir la falta de variedad en el trabajo y los consiguientes sentimientos negativos de aburrimiento y monotonía que ella comporta, destacamos:

 La ampliación de tareas

  • El enriquecimiento del contenido del puesto de trabajo
  • La rotación de puestos

Como se establece en la NTP 444 del INSHT una de las claves de la satisfacción laboral según diversos estudios realizados sobre la satisfacción, el rendimiento y la variedad de tareas, se encuentra en el contenido del trabajo. Normalmente, se considera que cuanta mayor cualificación requiere el puesto de trabajo, mayores son los niveles de satisfacción en el trabajador. Sin embargo, la percepción que cada uno tiene sobre su trabajo es la que determina las sensaciones positivas o negativas hacia el mismo.

Es decir, la percepción de variedad en el trabajo, de autonomía y de aplicación y desarrollo de las propias habilidades y aptitudes, influyen en la satisfacción con el trabajo y en la actitud del trabajador.

 Por lo tanto, se deduce que la motivación de los trabajadores está relacionada con:

  • La variedad de la tarea
  • El sentimiento de autonomía personal
  • La identidad con la tarea

Por otro lado, existen condiciones que favorecen una mayor motivación interna de los trabajadores:
 

  • Conocer los resultados del propio trabajo.
  • Percibir que la ejecución y el resultado final de un trabajo dependen de la iniciativa del trabajador.
  • Percibir el puesto de trabajo como significativo, útil e importante.

En la percepción de utilidad e importancia del trabajo influyen las capacidades y habilidades necesarias para su desempeño, la realización de unidades de trabajo completas y la importancia de las tareas realizadas. La autonomía y la independencia de la persona para planificar y realizar el trabajo afecta a su sentimiento de responsabilidad sobre los resultados conseguidos.

Es importante resaltar que, la información que el trabajador posea sobre el grado de eficacia en el desarrollo del trabajo contribuye al conocimiento de los resultados del propio trabajo y a la satisfacción del trabajador.

Otro aspecto importante es la subjetividad individual. Normalmente, las personas tienen necesidad de poner en marcha sus capacidades y habilidades en el trabajo. No obstante, existen personas que no desean complicarse la vida, para las cuales un crecimiento del contenido de su puesto de trabajo puede representar una sobre exigencia que no quieren asumir. Esto plantea dificultades a tener en cuenta si no se quieren aumentar los problemas que cualquier cambio puede conllevar. La organización de las tareas debería fomentar la competencia y el control de la persona en su puesto de trabajo, lo cual le haría calificar el mismo como deseable.

Es importante que todo proceso de cambio dentro de la empresa debe contar con la participación de los trabajadores. Si esto no se produce, difícilmente el proceso llegará a buen término. El personal no se sentirá parte integrante del cambio y podrá presentar una fuerte resistencia. Además, se perderá una fuente de información muy necesaria como son las experiencias y las preferencias individuales antes mencionadas, o características de las tareas que pueden pasar desapercibidas para las personas que no están directamente asignadas a los puestos.

El planteamiento de las modificaciones del contenido de los puestos de trabajo siempre debe apoyarse en políticas y programas elaborados e implantados con la participación de los trabajadores; es necesario conseguir un espíritu colaborador de todas las partes. Además, deben estudiarse y planificarse de forma coordinada todas las acciones informativas y las necesidades formativas que favorecerán el éxito del cambio. Los esfuerzos en transparencia informativa y en formación concreta se pueden ver recompensados por un fortalecimiento de la credibilidad de todas las partes, una disposición menos reticente al cambio y nuevas oportunidades de desarrollo dentro de la empresa.

Las nuevas enfermedades profesionales

Yojana Pavón
24 de Julio de 2010
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Cada vez más los médicos están empezando a acostumbrarse a recibir en su consulta médica a un tipo de paciente  que   está insatisfecho con su trabajo, maneja síntomas que ni él mismo sabe explicar, tiene problemas de insomnio, malestar  generalizado y  terror por acudir al trabajo. En España, las bajas laborales por estrés y depresión tienen un coste de 90.000 millones de euros, según el Psiquiatra Enrique  Rojas (datos de 2009) y afectan  a un 54% de la población. Estos trastornos se convierten en la principal antesala de los trastornos de depresión crónica.

 Pero  aún estas “enfermedades psicosociales” no  han sido reconocidas  dentro del listado, por lo  en lo que respecta al tipo de retribuciones de la Seguridad Social, se contabilizan como Accidentes de Trabajo. El sistema de Listas de enfermedades profesionales se inicia en España en 1936 y hasta  1961 no entra en vigor la nueva lista. En los ochenta se adapta a las exigencias taxonómicas de la Organización Internacional del Trabajo ( OIT) y en  el 2006 tenemos el último RD   que consiste en una transposición de la lista europea  (2003/670/CE) y adaptación del TRLGSS 1/1994.  (RD 1299/2006).

 Según la definición, enfermedad de trabajo es la contraída a consecuencia del trabajo ejecutado por cuenta ajena en las actividades que se especifican. La enfermedad profesional o enfermedad del trabajo se diferencia del accidente en cuanto   a que éste es un suceso imprevisto e inesperado. En cambio, la enfermedad profesional    consiste en un padecimiento que se contrae y desarrolla durante el ejercicio de la profesión. ¿Por qué entonces un cuadro sintomático de estrés  crónico  ocasionado por  el tipo de trabajo se considera  accidente laboral? Y más cuando  ese cuadro   de estrés laboral puede ocasionar patologías    psicológicas más agudas: episodios de  estrés postraumático o simplemente  desembocar en  cuadros de depresión crónica.

 Reciente mente se oye que   se  modificará y actualizará el RD 1299/2006 y que a partir del verano del 2010 entrarán  dentro del listado de enfermedades profesionales otras nuevas  de corte psicosocial, como  el estrés laboral, depresión, síndrome de Burnout, etc. ¡Ya era hora! Con esto,  se apuesta porque las condiciones de clima organizacional y  tienen una clara repercusión en  la salud laboral y por lo tanto en la productividad.

 Durante la crisis económica actual, la falta desmotivación y sobre todo las dificultades financieras han aumentado de  manera desorbitada la insatisfacción laboral y las tasas de absentismo, habiendo alcanzado ya un 10% frente a la media europea, que está alrededor del 3%. Es el momento de incluir  el factor psicosocial y humano en la concepción médica  laboral.

Gestión del tiempo para becarios

Belen Solana
14 de Julio de 2010
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Me gustaría comentar la noticia de un diario digital que empieza con el siguiente titular: 27 becarios extranjeros mueren por exceso laboral en Japón.
El artículo desvela que el Ministerio de Trabajo ha reconocido que en el último año cerca de una treintena de personas han fallecido por causas relacionadas con el trabajo: 9 de ellos sufrieron enfermedades cardiacas o cerebrales, 4 tuvieron algún accidente laboral, 3 se suicidaron, 3 sufrieron un accidente en bicicleta por distracción a causa del trabajo y de los 8 restantes se desconoce la causa.

Parece que aunque en los últimos tiempos se estaba iniciando un proceso de laxitud en las costumbres niponas en cuanto al trabajo, no termina de cuajar la orientación de que tomarse el trabajo en serio no siginifica convertir tu vida en el trabajo o, al menos, es lo que se desprende de noticias como esta.

Una buena gestión del tiempo de trabajo es fundamental para evitar llegar a límites que pongan en peligro nuestra salud y, en ocasiones, la de las personas que nos rodean, quienes también pueden sufrir las consecuencias de una negligencia causada por una situación de estrés.

El caso de estos becarios en Japón deja ver que una mínima cultura sobre la distribución de las tareas en el entorno laboral es algo que quizás se debería plantear como parte de la acogida en las empresas, de modo que los trabajadores desde el inicio de su andadura puedan acometer sus tareas eficaz y comodamente.

La llave del éxito laboral

Yojana Pavón
24 de Junio de 2010
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Dice Goleman que las normas que gobiernan el mundo están cambiando. Que en la actualidad no sólo nos juzgan por si somos más o menos inteligentes que el resto, sino también por el modo en que somos capaces de relacionarnos con los demás. Supongo que si lo dice Goleman, estará en lo cierto. Pocos saben que el autor no solmente tuvo una carrera fulgurante como columnista en el Times, sino que también es doctor en Psicología y profesor invitado en Harvard, nada menos.

Sí que es cierto que el oro más codiciado en nuestros días, a parte del petróleo, es el éxito.  Y más si se da en el mundo laboral. Ser un jefe de éxito, un político de éxito, un líder de éxito, en definitiva , un profesional “estrella” como los denomina Goleman, es lo que todos perseguimos. Y parece ser que no solo depende del CI. También intervienen  en gran medida las capacidades de manejo y autorregulación emocional. Según algunos estudios norteamericanos entre el  85% y el 92 % del éxito de los líderes organizacionales depende de factores de Inteligencia Emocional. Fomentar la alfabetización emocional para poderla desarrollar dentro de nuestro trabajo puede llegar a ser la clave para convertirnos en un profesional estrella. No debemos olvidar que la mayor parte de nuestra vida  la pasamos en plena relación con los demás, y más aún si se trata  de nuestro mundo laboral . Negociaciones, pactos y alianzas, resolver  conflictos, interiorizar el trabajo en equipo, es el pan de cada día.

Y la verdad, no son muchos los afortunados que tienen las competencias suficientes de manejo emocional tanto de sí mismos como de los demás con el fin de obtener objetivos epecíficos, fomentar la productividad , el rendimiento, etc. Somos animales sociales por excelencia; desde que nos lo dijera Darwin, nos hemos dado cuenta de ello.

En la medida en que el mundo organizacional apueste por el desarrollo emocional de su  Capital Humano, apostará también por una mejora y aumento de su productividad.

En la medida  en que se apueste por un plan formativo sobre aprendizaje social y emocional que llegue a todos los niveles de la organización, apostará también por un crecimiento de su competitividad y desarrollo. Valores de vital importancia dentro de la era de la globalización en la que actualmente  estamos plenamente inmersos.

Es por esa razón que con el fin de aumentar los conocimientos para poder luego potenciar la competitividad y productividad de la empresa, un profesional estrella que esté al cargo de un equipo se le recomendaría formarse y estudiar máster recursos humanos.