Entradas con la etiqueta ‘prevencion riesgos laborales’


Electricidad: prevenir y actuar

Carlos Martinez
14 de Abril de 2010
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Una de las fuentes de energía más utilizada en la actualidad es la energía eléctrica, fuente también de importantes accidentes, debido a su gran difusión industrial y doméstica, ya que no es perceptible por la vista ni por el oído. Éstos son los motivos que hacen que sea una fuente de accidentes importantes.

En nuestro hogar, deberemos adoptar las medidas necesarias para que de la utilización o presencia de la energía eléctrica no se deriven riesgos para la salud y seguridad,

La electricidad tiene efectos nocivos que podemos dividir en dos grandes grupos:

  • Incendios y/o explosiones: afectan a personas, instalaciones

y bienes.

  • Electrización y electrocución: afectan a personas.

Los incendios debidos a la energía eléctrica se producen, fundamentalmente, por sobrecargas en la instalación, chispas o cortocircuito.

Al circular la corriente eléctrica, el conductor se calienta. Si el conductor no tiene la mínima sección necesaria, se genera más calor que el que es capaz de disipar, llegando a inflamar los materiales contiguos. Esta situación puede llegar a producir un cortocircuito.

El cortocircuito se produce cuando dos conductores a distinto potencial se ponen en contacto sin ninguna resistencia intermedia.

Una persona se electriza cuando la corriente eléctrica circula por su cuerpo, es decir, cuando la persona forma parte del circuito eléctrico, pudiendo, al menos, distinguir dos puntos de contacto: uno de entrada y otro de salida de la corriente. Esa misma persona se electrocuta cuando el paso de la corriente produce su fallecimiento.

Las consecuencias del paso de la corriente por el cuerpo, pueden ocasionar desde lesiones físicas secundarias (golpes, caídas, etc.) hasta la muerte por fibrilación ventricular.

La fibrilación ventricular, consiste en el movimiento desordenado del corazón, el cual, deja de enviar sangre a los distintos órganos y aunque esté en movimiento, no sigue su ritmo de funcionamiento.

Es importante tener en cuenta algunas recomendaciones:

  • Nunca deberíamos manipular o modificar las instalaciones eléctricas, es un trabajo que debe ser encargado a especialistas.
  • Debe evitarse la utilización de aparatos o equipos eléctricos en caso de lluvia o humedad cuando: los cables u otro material eléctrico atraviesen charcos, los pies pisen agua o alguna parte del cuerpo esté mojada.
  • Los equipos eléctricos deben conservarse en buen estado.
  • El usuario de cualquier equipo o máquina, debe conocer sus instrucciones de uso y, por tanto, las precauciones que hay que tomar para su empleo, fundamentalmente cuando se utilicen por primera vez.
  • En caso de avería, lo primero es cortar la corriente, si no tiene los conocimientos mínimos necesarios, no trate de reparar equipos o instalaciones averiadas. Debe evitarse realizar reparaciones provisionales. Los cables dañados hay que reemplazarlos por otros nuevos. Los cables y enchufes eléctricos se deben revisar de forma periódica y se sustituirán los que se encuentren en mal estado.
  • Todas las instalaciones deben estar en buen estado y ser revisadas periódicamente.
  • Los sistemas de seguridad de las instalaciones eléctricas no deben ser manipulados bajo ningún concepto, puesto que su función de protección queda anulada.
  • Sobrecargar la instalación eléctrica instalando adaptadores (“ladrones”) a las bases de toma de corriente.

Para socorrer a una persona electrizada:

  • Cortar la corriente sin tocar a la persona electrizada. Si no puede cortar la corriente o va a tardar demasiado en cortarla, el socorrista debe tratar de “desenganchar” a la persona electrizada con la ayuda de un elemento aislante (silla de madera, palo, etc.).
  • Antes de desenganchar al electrizado, el socorrista debe abstenerse de tocar físicamente con su cuerpo al electrizado.

PARA RECORDAR

  • Nunca deberíamos manipular o modificar las instalaciones eléctricas, es un trabajo que debe ser encargado a especialistas.
  • Debe evitarse la utilización de aparatos o equipos eléctricos en caso de lluvia o humedad cuando: los cables u otro material eléctrico atraviesen charcos, los pies pisen agua o alguna parte del cuerpo esté mojada.
  • Todas las instalaciones deben estar en buen estado y ser revisadas periódicamente.

Para socorrer a una persona electrizada:

  • Cortar la corriente sin tocar a la persona electrizada. Si no puede cortar la corriente o va a tardar demasiado en cortarla, el socorrista debe tratar de “desenganchar” a la persona electrizada con la ayuda de un elemento aislante (silla de madera, palo, etc.).

FIPTRAL e IMF con la innovación en Prevención en el Transporte de Mercancías

Lydia Rocha
7 de Diciembre de 2009
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fiptralLos días 18 y 19 de noviembre tuvo lugar el “I Foro de Innovación en Prevención en el sector de Transporte de Mercancías por Carretera y la Logística” que fue organizado por el Grupo HEI en colaboración con IMF Formación, entre otros. Algunos de nuestros alumnos del Master Prevencion Riesgos Laborales estuvieron acompañandonos. La finalidad de este foro y de futuras ediciones del mismo es contribuir al desarrollo e implantación de la cultura preventiva del ya nombrado sector para transformar los valores, las actitudes y los comportamientos de todos los agentes implicados en la Prevención de Riesgos Laborales (PRL).

Como no podía ser de otra manera, IMF Formación quiso estar presente en este primer foro, no sólo como colaborador sino también como partícipe activo en una de las actividades que se dieron lugar. En concreto, nuestro director Carlos Martínez fue el moderador de una mesa taller acerca de la “Aplicación de la Estrategia española de Seguridad y Salud 2007 – 2012: Sector de Transporte por Carretera y Logística”. En esta mesa participaron Dña. Concepción Pascual Lizana (Directora Nacional de Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo), D. Javier Vallejo Santamaría (Director General de Empleo de la CAM) y D. Francisco Bernal Martín (Secretario de Salud Laboral en la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO).

La temática en esta exitosa primera edición del Foro FIPTRAL ha versado sobre la difusión de buenas prácticas e iniciativas que se están llevando a cabo en el sector de Transporte de Mercancías por Carretera, la integración de PRL con otros ámbitos estratégicos como las políticas de Responsabilidad Social Empresarial o la gestión medioambiental, la investigación y la I+D+I en lo que a Prevención se refiere o las implicaciones de la implantación de la Estrategia Española de Seguridad y Salud 2007-2013 en el sector de Transporte por Carretera y la Logística.

Qualifica es una apuesta por la innovación

Yojana Pavón
19 de Octubre de 2009
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Para conseguir adaptarse a los actuales cambios del mercado laboral es vital hoy día impulsar la formación en competencias profesionales. IMF quiere implicarse en el desarrollo formativo de aquellos que necesitan adquirir las cualificaciones profesionales que faciliten su progresión laboral. Para ello ha desarrollado toda una línea de servicios y productos formativos adaptados al Catálogo de Cualificaciones Profesionales, y un servicio de consultoría y asesoramiento en itinerarios formativos específicos y certificados de profesionalidad para trabajadores y empresas (IMF- QUALIFICA).

Para IMF es importante sensibilizar a empresas y agentes sociales de la importancia de cualificar a los trabajadores en competencias profesionales, para ello, el 20 de octubre de 9,30 a 14 horas, IMF organiza una jornada de información y orientación en el Hotel NH – Paseo del Prado 48, con la ponencia de la Ex – Directora del Instituto Nacional de Cualificaciones Profesionales Francisca Arbizu.

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Síndrome de Burnout

Belen Arcones
16 de Octubre de 2009
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burnout

El síndrome de burnout, de desgaste profesional o síndrome de “estar quemado” constituye un problema de gran relevancia y repercusión social.

Se considera un trastorno adaptativo crónico, en asociación con las demandas psicosociales de trabajar directamente con personas.

Se trata de una reacción a la tensión emocional crónica creada por el contacto continuo con otros seres humanos, en particular cuando éstos tienen problemas o motivos de sufrimiento. Parece tener características propias ya que lo sufren especialmente personas que trabajan en contacto directo con otras personas.
Entre los profesionales más afectados por el burnout se encuentran los policías, los ATS, los médicos, los trabajadores sociales, los guardias penales, los fisioterapeutas, los psiquiatras, los maestros e, incluso, psicólogos. Sin embargo, algunos autores piensan que, bajo determinadas circunstancias, podemos sufrirlo cualquier profesional.
Se requieren al menos 6 meses de período para desadaptarse y puede ocasionarse tanto por un excesivo grado de exigencias, como por escasez de recursos.
Así pues, el burnout resulta de una discrepancia entre los ideales individuales y la realidad de la vida ocupacional diaria. Involucra básicamente tres dimensiones:

1) Agotamiento emocional: se refiere a la pérdida o desgaste de recursos emocionales.
2) Deshumanización o despersonalización: desarrollo de actitudes negativas, cínicas e insensibles hacia los receptores (pacientes, clientes).
3) Falta de realización personal: tendencia a evaluar el propio trabajo de forma negativa.

Pero el burnout puede aparecer no sólo debido al exceso de trabajo o al desgaste por un celo, también excesivo, de su profesionalidad, también puede aparecer porque se dé de modo continuado un bajo apoyo del supervisor/a, fuerte rutina, conflictos personales en el desempeño de su tarea, bajos retos profesionales, excesiva presión laboral, etc.

El perfil de la persona más vulnerable al burnout está caracterizado por elementos tales como elevada autoexigencia, baja tolerancia al fracaso, necesidad de excelencia y perfección, necesidad de control y un sentimiento de omnipotencia frente a la tarea. Esto hace que estas personas organicen una distorsión cognitiva según la cual “sólo ellas y nadie más que ellas, pueden hacer las cosas tan bien”. Pero también, señalan los investigadores, que algunas características positivas suelen ser un caldo de cultivo apropiado para el síndrome: personas entusiastas, idealistas y con gran nivel de implicación personal en el trabajo. Así, un perfil de riesgo es el de personas idealistas, optimistas y entregadas en exceso al trabajo.

Este síndrome se manifiesta por una sintomatología multidimensional, en el ámbito cognitivo, somático y emocional.

Las manifestaciones clínicas más frecuentes son los síntomas emocionales, existiendo ansiedad y ánimo depresivo, expresados como desánimo y hastío. Pueden producirse en ocasiones alteraciones de conducta (absentismo laboral, abuso de alcohol, consumo de otros tóxicos, etc.) Es frecuente apreciar nerviosismo, inquietud, dificultad para la concentración y una baja tolerancia a la frustración, con comportamientos paranoides y/o agresivos hacia los compañeros y la propia familia.

Se han descrito síntomas psicosomáticos como cefaleas, insomnio y trastornos gastrointestinales (todos ellos pueden concluir en incapacidades laborales) y en forma de trastornos del comportamiento, que suelen influir y perjudicar al resto de los compañeros del trabajo y al entorno familiar. Son frecuentes las actitudes negativas, sarcásticas y poco colaboradoras, que dificultan y enturbian la dinámica de grupos normal en un trabajo en equipo.

La mayoría de los autores coinciden en la importancia de la calidad de las relaciones interpersonales en el trabajo, las oportunidades de aprendizaje continuado y el desarrollo de carrera profesional. El desarrollo de burnout puede llevar a abandonar el trabajo pero también puede resultar un reto positivo, que fomenta el desarrollo personal.

Los especialistas recomiendan algunos antídotos, como: implicarse en actividades externas al trabajo, intensificar y revalorizar las relaciones personales y familiares, planificar y desarrollar actividades de ocio y sociales, tener tiempo y espacio para el juego y la recreación, no saltar períodos de vacaciones, desarrollar actividad física, realizar una psicoterapia focalizada en el problema para prevenir la cronificación del síndrome.

El apoyo social, la autoestima, las habilidades de solución de problemas, las habilidades sociales y, sobre todo, una reestructuración cognitiva sobre el modo de percibir el trabajo, el modo de percibir a las personas con las que se trabaja y las posibilidades reales de efectividad teniendo en cuenta sus características personales y las características ambientales que le rodean, son aspectos a tener en cuenta para no ser víctimas de semejante síndrome.

IMF propone Master Prevencion Riesgos Laborales, máster oficial universitario, con el que se adquieren todos los conocimientos y aspectos fundamentales para la prevención de riesgos laborales y aplicarlo al síndrome de Burnout.

Estrés laboral

Belen Arcones
13 de Octubre de 2009
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Cuando hablamos de estrés debemos saber que existen distintos tipos de estrés:

EUSTRESS o estrés positivo: necesario en nuestra vida cotidiana y que ejerce una función de protección del organismo. Gracias a él podemos progresar en todos los sentidos.

DISTRESS o estrés negativo: se produce por una excesiva reacción al estrés, que se manifiesta en una demanda muy intensa o prolongada de actividad. Puede afectarnos física y psicológicamente por el exceso de energía que se produce y no se consume.

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Coloquialmente, cuando hablamos de estrés nos referimos a este tipo de estrés y yo no seré una excepción.

Aunque sobre la definición del estrés han existido esencialmente tres enfoques (fisiológico, “ingenieril” y psicológico), cada uno con su carga asociada de conceptos, métodos y teorías, desde una perspectiva integradora, el estrés se podría definir como la “respuesta fisiológica, psicológica y de comportamiento de un individuo que intenta adaptarse y ajustarse a presiones internas y externas”.

Según Mc Grath, el estrés es un desequilibrio sustancial (percibido) entre la demanda y la capacidad de respuesta del individuo bajo condiciones en las que el fracaso ante esta demanda posee importantes consecuencias (percibidas). Así, se producirá estrés cuando el individuo percibe que las demandas del entorno superan a sus capacidades para afrontarlas y, además, valora esta situación como amenazante para su situación.

De la misma manera, el Comité Consultivo de Seguridad e Higiene y Protección de la Salud en el lugar de trabajo define el estrés en el trabajo como “la reacción emocional y psicofisiológica ante los aspectos desagradables y nocivos de la tarea, del entorno laboral y de la organización del trabajo”.

En el mundo laboral los factores de estrés presentes en situación de trabajo se pueden clasificar en tres grandes grupos:

1. Estresores del ambiente físico, como ruido, vibraciones, iluminación, temperatura, toxicidad y disponibilidad y disposición del espacio físico.

2. Estresores de la tarea. Algunas personas se sienten cómodas al realizar una tarea sencilla y rutinaria, mientras que otras prefieren llevar a cabo tareas más complejas y enriquecedoras. Los principales estresores de la tarea son la inadecuada carga mental de trabajo y el control sobre la tarea.

3. Estresores organizacionales. La combinación de lo que espera el trabajador y la realidad de lo que le exige la organización dan como resultado un conjunto de fuerzas que se denominan conflictos de rol. La presencia de una situación conflictiva constituye un estresor importante y es evidente que muchas veces los roles conflictivos, sobre todo los objetivos, resultan de prácticas disfuncionales de la organización, teniendo como efecto inmediato una baja en el logro de los objetivos de la organización y una disminución de la satisfacción del trabajo. Además, otros hechos inherentes a la vida organizacional, como la jornada de trabajo y los tiempos de descanso, las relaciones interpersonales, las dificultades de comunicación y las posibilidades de promoción, pueden ser fuentes de estrés.

Debemos saber que los efectos de la exposición a los factores de estrés, dependen de la intensidad, duración y repetición de la exposición pero también de la forma en que el trabajador expuesto considera dichos factores, de su flexibilidad, de sus recursos para hacer frente a la situación y del acceso al apoyo social y la utilización que de él realiza.

Para ayudar a prevenir el estrés, IMF propone un curso de estrés laboral con pautas básicas de prevención y actuación contra esta patología, además recomendamos unas Notas Técnicas del INSHT.

NTP 349: Prevención del estrés: intervención sobre el individuo
NTP 438: Prevención del estrés: intervención sobre la organización
NTP 439: El apoyo social

¡Que os sirvan de ayuda!